El derecho mercantil regula la actividad de empresarios, sociedades y profesionales en sus relaciones comerciales. Un abogado especializado en esta rama interviene desde la constitución de una empresa hasta la resolución de conflictos entre socios, pasando por la negociación de contratos o la gestión de una situación de insolvencia. Conocer con precisión qué tareas realiza permite decidir en qué momento conviene solicitar su intervención.
¿Qué abarca realmente el derecho mercantil?
El derecho mercantil no se limita a los contratos entre empresas. Incluye el derecho de sociedades, la propiedad industrial, la competencia, los títulos valores, el derecho concursal y buena parte de la contratación entre profesionales. La norma de referencia sigue siendo el Código de Comercio de 1885, aunque hoy conviven con él numerosas leyes especiales que han ido regulando cada materia de forma más detallada.
Funciones principales de un abogado mercantil
Constitución y asesoramiento societario
Una de las tareas más habituales consiste en asesorar sobre la forma jurídica más adecuada para una actividad económica: sociedad limitada, anónima, cooperativa o comunidad de bienes, entre otras. También redacta y revisa estatutos sociales, pactos de socios, acuerdos de reparto de dividendos y actas de juntas, siempre conforme a la Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010).
Redacción y negociación de contratos mercantiles
Contratos de distribución, agencia, suministro, franquicia, compraventa entre empresas o acuerdos de confidencialidad son revisados y negociados por el abogado mercantil para proteger los intereses de su cliente. En el caso de la agencia comercial, resulta de aplicación la Ley 12/1992, sobre Contrato de Agencia, que fija derechos como la indemnización por clientela al finalizar la relación.
Resolución de conflictos entre socios
Las discrepancias sobre gestión, reparto de beneficios o incumplimiento de pactos parasociales son frecuentes en empresas familiares o con varios socios. El abogado analiza los estatutos, valora si existe causa de exclusión o separación de socios y, si es necesario, prepara la impugnación de acuerdos sociales ante el juzgado de lo mercantil, dentro del plazo de un año previsto en el artículo 205 de la Ley de Sociedades de Capital.
Situaciones de insolvencia y concurso de acreedores
Cuando una empresa no puede hacer frente a sus pagos, el abogado mercantil valora si procede solicitar el concurso de acreedores conforme al texto refundido de la Ley Concursal (Real Decreto Legislativo 1/2020) o si es más adecuado negociar un plan de reestructuración con los acreedores. El deudor tiene, con carácter general, un plazo de dos meses desde que conoce o debería haber conocido su estado de insolvencia para solicitar el concurso, sin perjuicio de las particularidades de cada caso.
Competencia desleal y propiedad industrial
La protección de marcas, nombres comerciales y secretos empresariales también entra dentro de esta especialidad. La Ley 3/1991, de Competencia Desleal, y la Ley 17/2001, de Marcas, son las normas de referencia cuando se producen actos de imitación, publicidad engañosa o aprovechamiento indebido de la reputación ajena.
¿Cuándo conviene acudir a un abogado mercantil?
No siempre es necesario esperar a que surja un problema. Existen momentos concretos en los que resulta especialmente recomendable contar con asesoramiento:
- Antes de constituir una sociedad o firmar un pacto de socios.
- Al negociar un contrato con proveedores, distribuidores o clientes relevantes.
- Cuando aparecen tensiones entre socios o administradores.
- Si la empresa detecta dificultades de tesorería o impagos generalizados.
- Ante la sospecha de que un competidor incurre en prácticas desleales.
Pasos habituales para abordar un conflicto mercantil
Aunque cada asunto tiene su propia casuística, el procedimiento suele seguir una secuencia parecida:
1. Análisis documental de la situación
El abogado revisa estatutos, contratos, actas y correspondencia para determinar el alcance real del conflicto y las opciones disponibles.
2. Valoración de la vía extrajudicial
En muchos casos resulta más eficiente intentar una negociación directa, una mediación mercantil o un requerimiento formal antes de acudir a los tribunales.
3. Reclamación judicial ante el juzgado de lo mercantil
Si no hay acuerdo, se prepara la demanda correspondiente. Los juzgados de lo mercantil, creados por la Ley Orgánica 8/2003, son competentes para conocer de asuntos societarios, concursales, de competencia desleal y propiedad industrial, entre otros.
4. Ejecución de la resolución obtenida
Una vez dictada sentencia o alcanzado un acuerdo, el abogado supervisa su cumplimiento y, si procede, promueve la ejecución forzosa.
Normativa que conviene tener en cuenta
Además del Código de Comercio y las leyes ya citadas, resultan relevantes la Ley 15/2007, de Defensa de la Competencia, para conductas que afectan al mercado en general, y el Reglamento (UE) 2016/679 cuando la actividad mercantil implica tratamiento de datos personales de clientes o proveedores. La normativa mercantil se actualiza con cierta frecuencia, por lo que conviene verificar siempre la versión vigente antes de tomar decisiones.
Plazos orientativos que no conviene descuidar
Algunos plazos legales en materia mercantil son especialmente relevantes: un año para impugnar acuerdos sociales, dos meses para solicitar el concurso desde el conocimiento de la insolvencia, y los plazos de prescripción de acciones contractuales, que dependen de la naturaleza del contrato y deben revisarse caso por caso. Estos plazos son orientativos y su cómputo exacto depende de las circunstancias de cada asunto.
Preguntas frecuentes
¿Un abogado mercantil también lleva temas laborales o fiscales?
No de forma general. El derecho mercantil es una especialidad distinta del derecho laboral o fiscal, aunque en la práctica suele coordinarse con otros profesionales cuando un asunto tiene varias vertientes.
¿Es obligatorio tener abogado para constituir una sociedad?
No es obligatorio por ley, pero el asesoramiento previo ayuda a evitar errores en los estatutos o en el pacto de socios que después son difíciles de corregir.
¿Qué diferencia hay entre un abogado mercantil y uno civil?
El derecho civil regula relaciones entre particulares, mientras que el mercantil se centra en la actividad empresarial y profesional, con normas específicas para sociedades, contratos entre empresas y concurso de acreedores.
¿Puedo negociar directamente con un socio sin abogado?
Sí, la negociación directa es posible y en muchos casos recomendable como primer paso, aunque conviene que cualquier acuerdo alcanzado se documente adecuadamente para que tenga validez y eficacia.
¿Qué ocurre si mi empresa recibe una demanda mercantil?
Es necesario revisar los plazos procesales indicados en la notificación y preparar la contestación con la documentación pertinente, ya que los plazos en el ámbito mercantil suelen ser breves y su incumplimiento puede tener consecuencias procesales.